Frases para un jefe que no te valora

Publicado el Por admin

Sentirse infravalorado en el trabajo

Mantener una relación positiva con tu jefe es clave para un trabajo productivo y satisfactorio. Y las acciones que realices -terminar tu trabajo a tiempo, hacer un esfuerzo extra cuando sea necesario, ofrecerte como voluntario para ayudar en iniciativas críticas- pueden ayudar a fortalecer este vínculo. Sin embargo, en algunos casos, unas simples palabras pueden romperlo. He aquí ocho frases que hacen que los directivos se sientan incómodos, con explicaciones sobre por qué deberías evitar usarlas en el lugar de trabajo: Dave Willmer1. «Sólo un aviso… No voy a poder terminar el proyecto que se debe entregar mañana». Es importante avisar a tu jefe cuando un proyecto va a tener problemas, pero el momento de hacerlo es mucho antes de que la situación sea crítica. Dejar pasar un problema hasta justo antes de la fecha límite puede convertir un bache en un choque múltiple. Dale a tu jefe tiempo suficiente para coordinar la ayuda que necesitas.

Cuando tu jefe no aprecia tus citas

La atención se centra en el rendimiento: cuánto puedes lograr en una semana. Se siente como una transacción. No hay conexión humana ni emoción. La única medida de tu jefe sobre tu valor es lo mucho que puedes hacer por él.
Cuando se te valora, tu jefe piensa en tu futuro. Quiere ayudarte a progresar dentro de la empresa, incluso si eso significa que te asciendan fuera de su departamento. Habla de tus objetivos profesionales y ayuda activamente a encontrar oportunidades para ti. Cuando no se te valora, se te trata como una mercancía: alguien que puede hacer el trabajo ahora, sin tener en cuenta las posibilidades futuras. Puedes ser sustituido por cualquiera que tenga el mismo cargo.
Si tu jefe no piensa en las oportunidades de desarrollo, no ve tu valor. Tu jefe debería identificar las oportunidades de aprendizaje y los retos de estiramiento dentro de su departamento. Si no estás creciendo, no estás parado, te estás quedando atrás. Tu jefe debería mantener conversaciones periódicas contigo sobre las nuevas habilidades que necesitas para ampliar tu éxito y seguir avanzando en tu carrera. Esto requiere que invierta tiempo y dinero en tu desarrollo profesional.

Márchate cuando no te valoren

La vida es dura. Trabajar con un jefe que te trata como su sirviente personal puede hacer la vida aún más difícil. Si has recibido un mal trato, puede que tu supervisor esté teniendo un mal año o que simplemente no te aprecie mucho (puede que ni siquiera le gustes). Aquí tienes 10 señales de que tu jefe realmente no te aprecia.
¿Su jefe apenas le dedica dos palabras a lo largo del día? No debería parecer que estás hablando solo cuando intentas charlar con tu supervisor. Es cierto que tu jefe puede estar muy ocupado o tener una mañana difícil, pero no hace falta mucho esfuerzo para entablar unas cuantas bromas de vez en cuando. Si a menudo te encuentras con una rápida inclinación de cabeza o un gruñido de mala gana, es posible que tu jefe no te tenga en mucha estima.
Un supervisor que se alegra de tenerte en el equipo querrá hablar contigo y al menos preguntarte cómo te va el día. No tiene por qué ser una conversación larga, pero un supervisor debe dedicar tiempo a mantener una conversación contigo. Si te parece que hablar con tu supervisor es como intentar presionarle para obtener secretos de Estado, tómate el tiempo de observar si tu jefe actúa así sólo contigo o si es igual de taciturno con el resto de la plantilla. Si es así con todo el mundo, tendrás que acostumbrarte a su personalidad malhumorada o buscar otro lugar para trabajar.

Cuando no te valoran en una relación

Las palabras importan, especialmente cuando vienen de ti, el jefe. Como supervisor, no puedes permitirte ser insensible, ni siquiera por accidente. «A menudo, un jefe despectivo está presionado por el tiempo», dice John Baldoni, autor de Great Communication Secrets of Great Leaders, «y no piensa en lo que está diciendo». Gran error.
Instancia en la que podría decir esto: Ves a un empleado trabajando en una tarea o proyecto que no está relacionado con los objetivos y prioridades actuales del equipo. Llevas mucho tiempo en la empresa y sabes qué es importante y qué es una pérdida de tiempo.
Nuevo enfoque: Baldoni sugiere una conversación con el empleado que empiece con: «Háblame de lo que intentas hacer». Utilice preguntas adicionales para ayudar al empleado a darse cuenta de que sus acciones podrían no producir el resultado que pretendía.
Suzanne Bates, autora de Speak Like a CEO: Secrets for Commanding Attention and Getting Results, sugiere decir: «Es una idea interesante. Recuerdo que trabajamos en un enfoque similar (hablemos de cuándo) y (cómo resultó). Sin embargo, muchas cosas han cambiado desde entonces. Cuéntame más sobre lo que tienes en mente».

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